Si compras productos para reventa en EE.UU., el Reseller Certificate puede ayudarte a evitar el sales tax en tus compras. Sell-U lo gestiona por ti, desde LATAM y en español.
También conocido como Sales Tax Exemption Certificate, Resale Certificate, Reseller Permit o Resale License. Distintos nombres, mismo documento.
Un Reseller Certificate exime al titular de pagar sales tax cuando compra ciertos bienes a un proveedor. En términos prácticos: los negocios con este certificado no pagan impuesto de ventas al comprar su inventario.
La lógica es simple: si compras productos a un proveedor y los vendes a un cliente, eres un revendedor. El sistema de sales tax en EE.UU. está diseñado para que el impuesto lo pague el consumidor final, no el negocio que revende. El certificado garantiza exactamente eso: que el producto no sea tributado dos veces.
El certificado cubre exclusivamente las compras de productos que vas a revender. No puedes usarlo para artículos de uso personal ni para suministros de oficina, mobiliario o equipos que no forman parte del producto que vendes.
500 unidades de un suplemento para vender en Amazon.
Una impresora para tu oficina.
Para un negocio que compra USD 50,000 en inventario al año, el certificado puede representar entre USD 3,500 y 5,000 que dejas de pagar innecesariamente.
Cada vez que compras a un proveedor en EE.UU. —mayorista, fabricante o distribuidor— presentas tu certificado y esa compra queda exenta del sales tax estatal.
Cuando vendes en Amazon, Shopify o WooCommerce, el certificado le dice al sistema fiscal que tu negocio opera como revendedor legítimo, no como consumidor final.
Faire, distribuidores y tiendas wholesale exigen que presentes un certificado válido para venderte a precios mayoristas. Sin él, algunos proveedores simplemente no te abren cuenta.
Si vendes en Amazon.com o cualquier marketplace y compras inventario en EE.UU., el certificado te permite hacer esas compras sin pagar sales tax. Amazon tiene su propio programa (ATEP) donde puedes registrar el certificado para que tus compras dentro de la plataforma también queden exentas.
En dropshipping, quién paga el sales tax depende de quién tiene nexo con el estado. El certificado aclara tu posición en la cadena: tú eres el vendedor, el proveedor despacha al consumidor final, y nadie te cobra impuestos que no te corresponden.
Si compras en volumen para revender en Faire, tu tienda online o directamente a tiendas, el certificado presenta tu negocio como revendedor legítimo. Puedes emitir un blanket certificate que cubre todas las compras futuras con un mismo proveedor.
Si fabricas o compras tus productos fuera de EE.UU. y los importas para vender allí, el certificado aplica para las compras dentro del país: materiales, componentes, packaging o cualquier elemento que forme parte de tu producto final.
No es un trámite genérico. El certificado entra en juego en cada transacción específica donde compras para revender.
Mayoristas, fabricantes, distribuidores, retailers. Sin el certificado, el proveedor está obligado a cobrarte el impuesto.
La cadena fiscal tiene tres partes —tú, el proveedor, el cliente final—. Sin el certificado, el proveedor te cobra como si fueras tú el consumidor final.
Cuando vendes a otras empresas o tiendas, el certificado estructura correctamente la relación: tus compradores te presentan los suyos, tú demuestras los tuyos.
Para insumos, packaging o materiales que compres dentro de EE.UU. con destino a la reventa, sea producto LATAM o de otro origen.
Cuando abres cuenta con un proveedor, presentas tu certificado junto con la información de tu Sales Tax Permit. A partir de ese momento ese proveedor tiene en sus registros que eres revendedor legítimo y no te cobra sales tax en las compras correspondientes.
Para grandes retailers como Amazon, Home Depot o distribuidores nacionales, el proceso es digital: ingresas los datos en su portal de exención fiscal y tus compras quedan exentas automáticamente.
EE.UU. tiene 50 sistemas fiscales independientes. No todos los estados aceptan el certificado emitido en otro estado.
Desde el lado de las compras, simplemente pagas más en cada orden de inventario. Desde el lado de las ventas, si un auditor revisa tus transacciones y no encuentra los certificados que respaldan tus exenciones, puedes terminar pagando los impuestos no cobrados más intereses y multas.
Cada orden de inventario donde presentas tu certificado es dinero que no sale de tu caja. El ahorro puede representar entre el 6% y el 10% del valor de cada pedido.
Tener el certificado correcto desde el inicio evita problemas futuros con el sistema fiscal de EE.UU. No es solo ahorrar hoy: es no tener que corregir errores costosos después.
Muchos mayoristas y fabricantes solo ofrecen precios wholesale a compradores que puedan presentar un certificado válido. El documento abre puertas que sin él están cerradas.
No todos los certificados son iguales para todos los estados. Te damos claridad sobre exactamente qué documentos necesitas según dónde compras y dónde vendes.
Los formularios varían por estado y están en inglés. Los sistemas de registro pueden ser confusos para alguien que no conoce el sistema fiscal americano. Sell-U lo navega por ti.
Un especialista te orienta en cada paso, en español. Si un proveedor rechaza el certificado o necesitas extenderlo a otro estado, no estás solo.
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